Máncora, la combinación perfecta: Entre el sol, el mar y la arena
Un destino fabuloso para disfrutar de unas excepcionales vacaciones es Máncora. Esta ciudad situada al norte del Perú, más precisamente en el departamento de Piura, es capaz de hacernos sentir un vaivén de sensaciones que van desde la emoción, pasando por la diversión y la aventura hasta llegar al romance. El infaltable brillo solar, las arenas limpias donde descansar, las aguas transparentes y cálidas de su mar, la sencillez de su gente, son sólo algunos de los factores por los cuales cientos de turistas de Lima y del extranjero prefieren este destino. En sí, hay muchas agencias de viajes que ofrecen entre sus destinos al paradisíaco Máncora.
Máncora te ofrece muchas alternativas para el hospedaje, con los mejores servicios, desde habitaciones simples hasta habitaciones con jacuzzi y aire acondicionado. Los hoteles que son más visitados cuentan con habitaciones frente al mar. La mayoría de estos están diseñados de manera rústica y a la vez moderna. Esta fusión contradictoria es la que genera un ambiente netamente playero y de descanso. Sus playas son variadas, y el mar te permite darte una buena zambullida aún cuando en algunas oportunidades este embravecido. No obstante, la mayoría del tiempo está calmado. Si uno llega aquí, puede relajarse al cien por ciento. Un ejemplo de esto es el tradicional paseo a caballo. Además, también se pueden practicar algunos deportes acuáticos como el kayak o el surfing, así como pasearte por la playa en motos areneras, montar bicicleta, practicar yoga, entre otros.
Entre las playas más conocidas y asiduas por los turistas tenemos a Las Pocitas. Esta recibe este nombre debido al hecho que en ella se forman unas especies de piscinas naturales que se generan por las formaciones de las rocas que hay en sus orillas. Cuando se seca la marea, estas pocitas quedan cubiertas por una agua de color cristalino. También está la playa El Point, la cual es muy visitada por muchos turistas de diversas nacionalidades. Un dato que es importante de mencionar al momento de referirnos a esta playa es el hecho que es aquí donde la mayoría de los surfistas practican este deporte.
Por otra parte, el paisaje de la naturaleza es impresionante. Es aconsejable no dejar de tomar una botella de champagne o una copa de vino al pie de la orilla del mar para poder disfrutarla al máximo. La zona de los hoteles queda muy cerca del pequeño balneario. Aquí se puede encontrar todos los servicios que uno puede necesitar: minimarket, cabinas de Internet, locutorios telefónicos, tiendas de moda, farmacia, restaurantes, etc.
De otro lado, la oferta de restaurantes es excelente. Uno puede disfrutar de variados platos típicos e internacionales, tanto en el balneario como en los hoteles. Cuando uno pasea por sus calles puede comprar una gran variedad de productos que van desde las artesanías hasta los souvenirs característicos del lugar. Es preferible viajar y disfrutar de todos sus encantos en los meses que no haya demasiada gente. En sí, en meses de temporada baja. Este hecho se debe a que el turismo poco a poco va creciendo en este lugar. Si uno no toma sus recaudos encontrará los hoteles repletos y por ende la tranquilidad y el relax que uno busca quedará de lado ante esta situación.

